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¿Qué es el baño de rodio?
Un baño de rodio es un proceso de electrólisis por inmersión utilizado para obtener acabados de alta calidad en joyería. Consiste en depositar una fina capa de rodio sobre piezas metálicas mediante una corriente continua cuidadosamente controlada.
Básicamente, consiste en sumergir una joya metálica en una solución química que contiene pequeñas cantidades de rodio diluido y, mediante un proceso electrolítico, una capa de rodio se adhiere a la superficie de la pieza sumergida en el baño.
El uso del baño de rodio cumple dos funciones principales muy importantes: proteger la joya y mejorar su apariencia estética. Los metales tiende a oxidarse cuando está en contacto con el aire, lo que provoca que pierdan su brillo original y adquieran una apariencia opaca y poco atractiva. Además, cuando usas la joya de manera habitual, es común que se raye debido al roce constante. Sin embargo, al aplicar un baño de rodio sobre la pieza, consigues mantener su brillo por mucho más tiempo, evitas que se oxide o se raye con facilidad, y, en consecuencia, prolongas significativamente la vida útil de tus piezas de joyería, manteniéndolas como nuevas por más tiempo.
Cuidados
Aunque el rodio es uno de los metales preciosos más duros, incluso más que el platino y el oro, en Kao queremos que tus joyas luzcan como nuevas por más tiempo. Por eso, te ofrecemos los siguientes consejos:
Limpieza:
Para mantener tus joyas en perfecto estado, utiliza un paño de microfibra o gamuza suave que no raye ni dañe las piezas. Si deseas realizar una limpieza más profunda y efectiva, te recomendamos emplear agua tibia mezclada con unas gotas de jabón delicado, asegurándote de enjuagar bien y secar con cuidado cada joya para preservar su brillo y calidad.
Productos quimicos:
Antes de aplicarte cualquier tipo de perfume, crema, loción o producto de limpieza, es muy importante que te quites todas las joyas que estés usando. Esto ayuda a evitar que los productos químicos entren en contacto directo con los metales o piedras, lo cual podría dañarlos o alterar su apariencia. Además, al retirar las joyas, proteges tanto tu piel como los accesorios, manteniéndolos en mejor estado durante más tiempo.
Secado:
Permite que las joyas se sequen completamente al aire libre, asegurándote de que no queden zonas húmedas que puedan dañar el material. Si prefieres acelerar el proceso, también puedes utilizar un paño suave y sin pelusas para secarlas cuidadosamente, evitando cualquier tipo de fricción que pueda rayar o dañar las piezas.
Uso Adecuado:
Quítatelas antes de realizar ciertas actividades específicas y delicadas: evita usar tus joyas cuando vayas a la playa, a la piscina o incluso al ducharte, porque el contacto con el agua que contiene cloro o con el agua salada del mar puede afectar y dañar el revestimiento de las piezas, disminuyendo su brillo y durabilidad.
Colócate tus joyas al final:
Para minimizar y reducir considerablemente el riesgo de que tus joyas entren en contacto con productos químicos dañinos, es fundamental que te pongas las joyas únicamente después de haberte vestido por completo y de haber aplicado todos tus productos de belleza, como cremas, perfumes o maquillajes. De esta manera, protegerás tus piezas y evitarás posibles reacciones o daños.
Almacenamiento:
Es fundamental guardar cada joya de manera individual en su propio estuche para prevenir que se raye o se dañe al rozarse con otras piezas. De esta forma, se mantiene la integridad y el brillo de cada accesorio, evitando así posibles marcas o desgastes causados por el contacto directo con otras joyas.

Algunas de las ventajas de las joyas en rodio son:

Hipoalergénico:
Es una opción sumamente recomendable para personas que tienen la piel sensible o propensa a irritaciones, ya que el rodio es un metal que muy rara vez provoca reacciones alérgicas o molestias cutáneas. Esto lo convierte en una alternativa ideal para quienes buscan joyería o accesorios que no afecten negativamente su piel, brindando confort y seguridad durante su uso prolongado.

Resistencia:
Este metal se caracteriza por su notable y excepcional dureza, lo que le permite brindar una protección mucho más superior y efectiva contra arañazos, golpes, impactos y el desgaste que se produce diariamente con el uso constante. Su resistencia sobresale en diversas situaciones, asegurando una durabilidad prolongada y un rendimiento confiable frente a múltiples condiciones adversas.

Estética y brillo:
El rodio proporciona un acabado radiante, sumamente luminoso y altamente reflectante que realza de manera significativa la belleza y el atractivo de las joyas, convirtiéndolas en piezas ideales y perfectas para lucir en cualquier tipo de ocasión, ya sea formal o casual.
